La permanencia del objeto es un concepto clave de la psicología del desarrollo, descrito por Jean Piaget. Designa la capacidad del niño para comprender que un objeto sigue existiendo incluso cuando ya no lo ve.
Una comprensión que se construye progresivamente
Antes de aproximadamente los 8 meses, un bebé que deja de ver un objeto suele actuar como si este hubiera desaparecido. Esta ausencia de búsqueda activa no se debe a una falta de interés, sino que constituye una etapa normal del desarrollo cognitivo.
Entre los 8 y los 12 meses, el niño empieza a buscar un objeto escondido bajo una tela o detrás de una pantalla, señal de que la representación mental del objeto se está estabilizando.
El juego del «cucú-tras»
Este juego sencillo, presente en muchas culturas, acompaña de forma natural esta etapa. Permite al niño experimentar la desaparición y reaparición de un rostro familiar en un entorno seguro y lúdico.
Por qué es importante esta etapa
La permanencia del objeto está relacionada con el desarrollo de la memoria de trabajo y con la futura capacidad del niño para anticipar acontecimientos. También prepara el terreno para comprender la ausencia temporal de uno de los padres, un aspecto importante para la seguridad afectiva.
Favorecer este descubrimiento en el día a día
No hace falta ningún material específico: basta con esconder un objeto familiar bajo un cojín o una manta. Los momentos de juego libre en el suelo, por ejemplo sobre una alfombra de actividades, ofrecen un entorno estable y repetible para este tipo de experimentación.
Para profundizar en esta reflexión, lee nuestro artículo sobre el desarrollo del tacto o las recomendaciones de la OMS sobre la actividad física del bebé. Para obtener más información sobre la marca, consulta nuestra página «Quiénes somos».