Las recomendaciones oficiales sobre la lactancia materna
La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses de vida y continuarla hasta los 2 años o más, junto con una alimentación variada. Esta recomendación sigue siendo una referencia, no una obligación que cada familia deba cumplir.
Una recomendación, no una imposición
Estas pautas de la OMS se dirigen a todas las poblaciones del mundo, en contextos sanitarios muy variados. En Francia, cada progenitor sigue siendo libre de elegir el tipo de alimentación que mejor se adapte a su situación, sus limitaciones y su experiencia personal.
Los beneficios documentados de la lactancia materna
Varios beneficios de la lactancia materna están demostrados en la literatura científica, sin que ello descalifique las demás formas de alimentación del lactante.
Para el bebé
La leche materna se adapta de forma natural a las necesidades nutricionales del lactante a lo largo de las semanas. Aporta anticuerpos maternos que refuerzan temporalmente las defensas inmunitarias del bebé durante los primeros meses de vida.
Un efecto protector frente a ciertas infecciones
Los estudios epidemiológicos señalan una reducción del riesgo de determinadas infecciones digestivas y respiratorias en los lactantes amamantados, especialmente durante los primeros meses. Este efecto disminuye progresivamente después de introducir una alimentación variada.
Para la madre
La lactancia favorece una recuperación uterina más rápida después del parto gracias a la liberación de oxitocina. Algunos estudios también relacionan la lactancia con una reducción del riesgo de ciertos cánceres femeninos a largo plazo.
Las dificultades frecuentes y legítimas
La lactancia no siempre transcurre sin obstáculos, a pesar de la imagen a veces idealizada que se presenta en el discurso público.
El dolor y las grietas
Un mal agarre del pecho por parte del bebé puede provocar dolor y grietas en la madre. El apoyo temprano de una matrona o una asesora de lactancia suele permitir corregir la postura y aliviar estas molestias.
Las dudas sobre la cantidad de leche
Muchas madres se preocupan por no producir suficiente leche para su bebé. El seguimiento periódico de la curva de peso del niño por parte de un profesional sanitario sigue siendo la forma más fiable de evaluar si la lactancia cubre las necesidades reales del lactante.
El cansancio y la carga que supone la lactancia exclusiva
Amamantar de forma exclusiva, especialmente por la noche, representa una carga física y mental real para la madre. Esta realidad merece ser reconocida, sin que ello ponga en duda la legitimidad de elegir la lactancia.
Lactancia y destete: una decisión personal
Continuar, reducir o dejar la lactancia en cualquier momento sigue siendo una decisión legítima y propia de cada familia. La leche infantil, cuando es necesaria o se elige, responde a las necesidades nutricionales del lactante de forma adecuada y segura.
Buscar apoyo para vivir bien esta etapa
Las dificultades relacionadas con la lactancia a menudo se suman a las de la carga mental de la crianza durante las primeras semanas. La falta de sueño relacionada con las tomas nocturnas también dificulta la recuperación física de la madre, independientemente del tipo de alimentación elegido.
Reconocer los signos de la tristeza posparto y la depresión posparto sigue siendo útil, ya que el cansancio relacionado con la lactancia a veces puede confundirse con estos estados. Para cualquier pregunta sobre el acompañamiento en el día a día, nuestro equipo está disponible a través de la página de contacto.