Bebé que trepa por todas partes: lo más habitual es que esta conducta aparezca entre los 12 y los 18 meses, en los meses posteriores a ponerse de pie y dar los primeros pasos. No es un capricho ni un trastorno del comportamiento. Es una etapa motora esperada, que moviliza la fuerza, el equilibrio y la evaluación de las distancias.
Aun así, el desfase es real: el niño sabe subir mucho antes de saber bajar y mucho antes de evaluar el peligro. Este artículo explica qué ocurre desde el punto de vista motor, qué dicen los datos franceses sobre las caídas y cómo adaptar el entorno sin prohibirlo todo.
¿A qué edad empieza a trepar un bebé?
Trepar sigue a caminar, y no al revés. Generalmente aparece entre los 12 y los 18 meses, pero el intervalo es amplio y perfectamente normal. Algunos niños trepan al sofá desde los diez meses; otros esperan hasta los dos años.
La secuencia habitual es progresiva. Primero, el niño se incorpora hasta ponerse de rodillas sobre un cojín o un escalón bajo. Después, apoya un pie en un travesaño de la silla. Por último, trepa al sofá, a la cama y después a la mesa baja.
Esta progresión se apoya directamente en las habilidades adquiridas anteriormente. Prolonga la etapa en la que el bebé se pone de pie y, después, aquella en la que el bebé da sus primeros pasos. Un niño que trepa pronto no está adelantado intelectualmente, y uno que trepa tarde no presenta ningún retraso.
¿Por qué el bebé trepa por todas partes?
Por tres razones que se acumulan y ninguna de las cuales es una provocación.
Porque es una necesidad motora
Trepar ejercita los músculos del tronco, los hombros y las caderas de una forma que caminar no permite. El niño busca ese esfuerzo, como antes buscó darse la vuelta y ponerse de pie. El movimiento es su principal forma de aprendizaje.
Porque la altura cambia el mundo
Subirse a una silla permite acceder a la mesa, a los objetos de los adultos y a una perspectiva inédita de la habitación. La motivación es tanto cognitiva como física. El niño pone a prueba una hipótesis: «si subo ahí, ¿qué veré?»
Porque bajar se aprende más tarde
Es lo que más preocupa a los padres, y con razón. Subir es una acción hacia delante, guiada por la mirada. Bajar implica darse la vuelta, retroceder a ciegas y controlar la caída. Esta habilidad suele aparecer varios meses después.
Lo que dicen los datos franceses sobre las caídas
Los accidentes cotidianos causan cada año más de 200 muertes de niños menores de 15 años en Francia y dan lugar a aproximadamente 2,4 millones de consultas a profesionales sanitarios. Estas cifras proceden de la red EPAC, analizada por Santé publique France durante el periodo 2014-2018.
El desglose por edades es revelador. Las consultas son más frecuentes entre los más pequeños, de 1 a 3 años, y en ellos las caídas predominan claramente sobre los demás mecanismos. Es exactamente el grupo de edad en el que aparece la escalada. Hemos detallado todos estos datos en nuestro artículo sobre los accidentes cotidianos de los niños pequeños.
El caso particular de las ventanas
Salud Pública Francia renovó en mayo de 2017 su campaña de prevención de las caídas desde gran altura. Una investigación realizada en 2013 aporta tres conclusiones que afectan directamente a los niños que trepan.
- En el 50 % de los casos, había un mueble debajo de la abertura.
- En el 82 % de las caídas, había un adulto presente en la vivienda.
- El 62 % de los niños afectados tenía menos de 6 años, y el 70 % eran niños.
La lección no es que haya que vigilar más: casi siempre había un adulto presente. La lección es que colocar muebles debajo de una ventana transforma una abertura en una escalera.
¿Hay que impedir que el bebé trepe?
No, y de hecho resulta contraproducente. Un niño al que se priva de toda oportunidad de trepar no deja de querer hacerlo: trepará cuando usted esté de espaldas, sobre soportes que no ha elegido. El objetivo no es eliminar la escalada, sino ofrecerle un entorno seguro.
Esta lógica es la de la motricidad libre: dejar que el niño explore sus propios límites en un entorno preparado, en lugar de colocarlo en posiciones que no domina. En la práctica, ofrézcale un soporte bajo y estable, y neutralice los soportes peligrosos.
Cómo preparar la casa cuando el bebé trepa por todas partes
Neutralizar todo lo que pueda volcarse
Toda cómoda, librería o estantería alta debe fijarse a la pared con una correa o una escuadra. Un mueble estable cuando está vacío deja de serlo cuando un niño de once kilos se cuelga de un cajón abierto. Compruebe también los televisores colocados sobre un mueble bajo.
Despejar las zonas de riesgo
No coloque ningún mueble, caja de juguetes ni cartón debajo de una ventana, un balcón o una barandilla. Aleje también las sillas de las encimeras y los balcones. Este repaso habitación por habitación se desarrolla en nuestra guía sobre la seguridad del hogar.
Tratar las escaleras por separado
Las escaleras combinan una subida fácil con un descenso difícil. Es indispensable colocar una barrera arriba; una barrera abajo resulta útil para encauzar los intentos. Nuestra guía sobre la barrera de seguridad para bebés detalla los puntos de fijación y las normas que deben comprobarse.
Amortiguar el suelo alrededor de la zona de escalada
Un niño que trepa se cae; es inevitable y forma parte del aprendizaje. Lo que cambia el resultado es la superficie de llegada. Un suelo duro, de baldosas o de parquet sin protección, transforma una caída habitual en un golpe en la cabeza.
Una superficie amortiguadora debajo y alrededor del soporte de escalada reduce la energía del impacto. Es uno de los usos más concretos de una manta de juegos gruesa después de los primeros meses: se convierte en una zona de recepción. El grosor y la densidad de la espuma importan más que el motivo impreso, y hemos comparado estas características en nuestra guía sobre alfombras de espuma para bebés.
Aprender a bajar: la habilidad que falta
Es el aprendizaje más útil que puede acompañar, y se transmite mediante el gesto más que mediante la instrucción.
El método consta de tres pasos. Guíe físicamente al niño para que se dé la vuelta boca abajo en la parte superior del soporte. Haga que baje primero los pies, con las piernas estiradas hacia el suelo. Repita la secuencia cada vez que baje, siempre de la misma manera.
Espere varias semanas antes de que el movimiento se vuelva automático. Un niño que sabe bajar de un sofá aplicará después la técnica a la cama, los escalones y el tobogán.
¿Cuándo hay que hablar con un profesional?
En la inmensa mayoría de los casos, trepar es una buena señal. No obstante, conviene comentar algunas situaciones durante una consulta de seguimiento.
- El niño no camina de forma autónoma a los 18 meses.
- Utiliza claramente un solo lado del cuerpo para izarse.
- Se cae muy a menudo sin parecer ajustar sus movimientos con el paso de las semanas.
- No busca ningún apoyo y se pone en peligro sin reaccionar ante la altura.
Estos elementos no constituyen un diagnóstico. Solo un médico o un profesional de la primera infancia puede evaluar el desarrollo motor, y este artículo no sustituye ni a una exploración ni a una opinión médica.
Lo que hay que recordar
El bebé trepa por todas partes porque su cuerpo está preparado para hacerlo y porque la altura le ofrece un nuevo punto de vista. La pregunta útil no es cómo impedírselo, sino dónde puede hacerlo sin riesgo. Fije los muebles, despeje las ventanas, amortigüe el suelo y enséñele a bajar.
Fuentes
- Santé publique France, « Accidentes de la vida cotidiana en niños menores de 15 años en Francia », red EPAC, datos de 2014-2018, publicación del 22 de julio de 2021.
- Santé publique France, campaña de prevención del riesgo de caída de niños por ventanas, renovación del 4 de mayo de 2017, datos de la encuesta de 2013.