Cortar las uñas del bebé: ¿a partir de qué edad?
Se pueden cortar las uñas del bebé desde las primeras semanas, en cuanto sobresalgan de la punta del dedo y puedan arañar. Durante los primeros días, es preferible la lima a las tijeras, porque la uña todavía está adherida al lecho ungueal. Después, basta con hacerlo una o dos veces por semana en las manos.
El procedimiento preocupa a muchos padres, y esa preocupación es legítima: el margen de error es de unos pocos milímetros. Se reduce considerablemente con la herramienta adecuada, en el momento oportuno y en una posición estable.
Por qué las uñas del recién nacido requieren un enfoque particular
Las uñas del lactante crecen rápido, más rápido que las de un adulto. También son mucho más finas y flexibles, lo que dificulta sujetarlas con una herramienta.
Durante los primeros días, la uña suele estar todavía parcialmente adherida a la piel que la sostiene. Cortarla en esta etapa puede dañar el lecho ungueal, muy vascularizado y doloroso.
Por eso se recomienda habitualmente limar durante una o dos semanas y después pasar al corte. La lima elimina el exceso de longitud sin acercarse nunca a la zona sensible.
Otra particularidad complica la tarea. El lactante mantiene el puño cerrado durante mucho tiempo y cierra los dedos por reflejo en cuanto se los manipula.
¿Qué herramienta elegir: tijeras, cortaúñas o lima?
La lima de cartón o de vidrio
Es la herramienta más segura y la única realmente adecuada durante los primeros quince días. Una lima de vidrio, lavable, dura más que una lima de cartón desechable.
Su inconveniente es la lentitud. En uñas que crecen rápido, pronto se convierte en una tarea de varios minutos por mano.
Las tijeras de punta redonda
Son las tijeras específicas para el cuidado infantil, con las puntas redondeadas. Ofrecen una buena visibilidad de lo que se está cortando, a diferencia del cortaúñas.
En cambio, requieren tener las dos manos libres y que el niño permanezca quieto. Es la herramienta más precisa, siempre que se acepte esta limitación.
El cortaúñas para bebés
El cortaúñas es rápido y se maneja con una sola mano. Sin embargo, oculta el borde de la uña en el momento del corte, lo que aumenta el riesgo de pellizcar la piel.
Es especialmente adecuado después de unos meses, cuando la uña es más gruesa y el dedo más grande. Elija un modelo con mordaza estrecha, pensado para dedos pequeños.
Qué se debe evitar
Las tijeras de manicura para adultos son demasiado puntiagudas y cortan demasiado lejos. Un accidente en el dedo de un lactante puede ocurrir rápidamente.
Morder las uñas del bebé es una práctica aún extendida. Introduce bacterias bucales en una piel frágil y no permite controlar el borde cortado.
¿Cuál es el mejor momento para cortar las uñas del bebé?
Después del baño, las uñas están blandas y se cortan con mucha más facilidad. Es el momento más favorable, siempre que el niño esté relajado y no tenga hambre.
El sueño profundo constituye la segunda oportunidad, por lo general veinte minutos después de quedarse dormido. En ese momento las manos están abiertas y desaparece el reflejo de agarrar.
La lactancia o el biberón también funcionan muy bien. El niño está absorto en la succión y no presta ninguna atención a lo que ocurre en la punta de sus dedos.
Si el baño ya es un momento difícil en casa, no haga ambas cosas a la vez. Vale la pena abordar primero las sugerencias reunidas en cuando el bebé no quiere bañarse.
El proceso, paso a paso
Colóquese con luz natural o bajo una iluminación directa. Una mala iluminación es la causa más habitual de los cortes.
Sujete el dedo firmemente entre el pulgar y el índice. Empuje la yema ligeramente hacia abajo para despejar el borde de la uña y alejarlo de la hoja.
Corte en dos o tres veces en lugar de hacerlo de un solo movimiento. Un corte único rara vez sigue la curvatura de la uña y deja un ángulo afilado.
Deje uno o dos milímetros de parte blanca. Una uña cortada demasiado al ras deja expuesta la yema y duele con cada apoyo.
Por último, pase la lima por el borde. Este último paso es el que realmente evita los arañazos, más que el propio corte.
No intente hacer los diez dedos de una vez. Tres dedos en calma son preferibles a una mano entera entre llantos.
Uñas de los pies: una regla diferente
Las uñas de los pies crecen mucho más despacio. En la mayoría de los casos basta con cortarlas cada dos a cuatro semanas.
La regla cambia sobre todo en la forma. Las uñas de los pies se cortan rectas, sin redondear las esquinas, mientras que las de las manos se cortan ligeramente redondeadas.
Esta diferencia tiene una razón concreta: redondear las esquinas de una uña del pie favorece que se encarne. El borde vuelve a crecer hacia el pliegue de piel en lugar de deslizarse sobre él.
Compruebe también los patucos y los calcetines. Un tejido demasiado corto dobla los dedos de los pies y produce el mismo efecto que un corte demasiado agresivo.
Los incidentes frecuentes y cómo actuar
Un pequeño corte
Les ocurre a casi todos los padres, y el dedo sangra mucho por una herida diminuta. Comprima la zona con una gasa limpia durante dos o tres minutos.
No aplique una tirita adhesiva en el dedo de un bebé. Acaba en la boca y supone un riesgo real de asfixia.
Después, vigile la zona durante dos días. Un enrojecimiento que se extiende, hinchazón o pus alrededor de la uña requieren valoración médica.
Una uña encarnada
En el lactante, el dedo gordo del pie suele presentar una uña muy curvada y un pliegue de piel muy marcado. Esta configuración es frecuente y, por lo general, se corrige por sí sola con el crecimiento.
No intente despejar el borde con un objeto puntiagudo. En caso de enrojecimiento persistente o dolor al presionar, muestre el pie al médico.
El bebé se araña la cara
Los arañazos en la cara son el primer motivo que lleva a los padres a cortar las uñas. Son benignos y se curan en pocos días sin tratamiento.
Sobre todo, reflejan un control motor aún impreciso. Este control se perfecciona con el desarrollo de la prensión, alrededor de los tres a cinco meses.
Las manoplas antiarañazos: una solución de duración limitada
Las manoplas resuelven el problema de inmediato, lo que explica su éxito. Sin embargo, tienen un coste del que rara vez se habla.
Las manos son uno de los principales órganos de exploración del lactante. Cubrir las palmas priva al niño de la información táctil que recopila al tocar su piel, su ropa y el pecho.
Un uso puntual, por la noche o durante una fase aguda de arañazos, no plantea dificultades. Sin embargo, debe evitarse llevarlas puestas de forma permanente durante varias semanas.
El corte regular sigue siendo la verdadera solución. Requiere cinco minutos a la semana y no cuesta nada.
Incorporar el cuidado de las uñas a la rutina
Lo más sencillo es asociar este gesto a un momento ya establecido. El baño es la referencia más natural, ya que ablanda las uñas.
Una organización estable del baño facilita todo. Una bañera adecuada para su hogar permite sacar al niño sin contorsionarse y continuar tranquilamente con el cambio de pañal y los cuidados.
En este sentido, una bañera plegable con soporte coloca al niño a una altura de trabajo, lo que deja una mano libre al sacarlo del baño.
Piense también en el producto de lavado utilizado justo antes. Nuestra guía sobre qué jabón elegir para el bebé detalla qué reseca o no la piel alrededor de las uñas.
Por fin, guarde las herramientas fuera del alcance, en un estuche cerrado. Las tijeras y los cortaúñas forman parte de los objetos incluidos en nuestra guía para asegurar la casa.
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