La vitamina D es uno de los pocos suplementos que se prescriben de forma casi sistemática a los bebés en Francia. Este carácter rutinario le da una imagen inofensiva. Sin embargo, la ANSES ha publicado un aviso de vigilancia que invita a extremar la prudencia en la forma de administrarla.
Lo que ha señalado la ANSES
La agencia recibió tres notificaciones de hipercalcemia grave en bebés entre 2020 y 2021. Los tres casos estaban asociados a un uso incorrecto de complementos alimenticios muy concentrados.
Los productos implicados proporcionaban 10 000 unidades internacionales de vitamina D por gota. Esta dosis está diseñada para un adulto, no para un bebé de pocos meses.
Los signos observados en estos niños
Los bebés afectados presentaron disminución del apetito, vómitos, pérdida de peso y deshidratación. Desde el punto de vista biológico, la hipercalcemia estuvo acompañada de complicaciones renales, entre ellas nefrocalcinosis.
Estos signos no son específicos y pueden sugerir muchas otras situaciones. Precisamente por eso, es difícil establecer la relación si no se tiene en cuenta.
¿Medicamento o complemento alimenticio? La diferencia importa
La ANSES recomienda priorizar los medicamentos frente a los complementos alimenticios para la suplementación vitamínica del bebé. La diferencia no es solo reglamentaria.
Una cuestión de control de la dosis
Un medicamento cuenta con una autorización de comercialización y una dosis estable, diseñada para la edad pediátrica. Un complemento alimenticio destinado a adultos puede presentar concentraciones entre 30 y 40 veces superiores a las dosis esperadas para un bebé.
La forma galénica agrava el problema. Una gota sigue siendo una gota, independientemente del contenido del frasco, y la diferencia entre dos productos no se aprecia a simple vista.
Las referencias nutricionales de la agencia
Para los bebés menores de seis meses, la ANSES establece la referencia nutricional en 400 UI al día, es decir, 10 microgramos. Además, fija un límite de seguridad de 1 000 UI al día antes del año de edad.
Estos valores son referencias poblacionales y no una prescripción. La dosis realmente adecuada para cada niño la determina el médico o la matrona que lo atiende.
Las recomendaciones prácticas de la ANSES
La agencia formula cuatro consejos sencillos para los padres. Ocupan pocas líneas y evitan la mayoría de las situaciones de riesgo.
Cuatro reglas que conviene recordar
Respetar estrictamente las condiciones de uso indicadas por el fabricante es lo primero. Después, no hay que multiplicar las fuentes de vitamina D, ya que una leche infantil enriquecida y un frasco adicional pueden sumarse.
Evitar las compras por internet sin asesoramiento médico previo constituye la tercera regla. Por último, cualquier efecto adverso debe notificarse rápidamente a un profesional sanitario.
Una lógica que va más allá de la vitamina D
Este aviso ilustra una reacción útil: comprobar qué contiene realmente un producto destinado a un bebé. Es el mismo enfoque que se aplica a la alimentación, como muestra nuestro artículo sobre la diversificación alimentaria según la ANSES.
También lo encontramos en el dossier sobre los disruptores endocrinos y en la interpretación de las certificaciones de productos. El seguimiento médico periódico, detallado en nuestro artículo sobre el calendario de salud infantil, sigue siendo el mejor marco para ajustar una suplementación.
¿Tiene alguna pregunta sobre nuestros productos o nuestro enfoque? Nuestra página de contacto está a su disposición.
Fuentes
ANSES, aviso relativo a notificaciones de intoxicaciones por vitamina D en bebés, expediente NUT2020VIG0186. ANSES, referencias nutricionales de vitamina D.